viernes, 26 de julio de 2013

La capital que crece anárquicamente



Una consecuencia no prevista de la descentralización a principios de los 90, fue la liquidación de la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU), "el cerebro que pensaba a Caracas como ciudad", esgrime hoy el arquitecto Marco Negrón. Y es que un vació reinó en materia de planificación y desarrollo urbano desde que, en 1982, se emitió el último plan rector de la ciudad "Caracas 2000".

"Los alcaldes Claudio Fermín (Libertador) y Enrique Mendoza (Sucre) no fueron capaces de proponer una solución sino que cada municipio pensó sus problemas por su cuenta sin ver la ciudad como conjunto", agrega sobre la etapa en la que, acentuada por la crisis económica de los años 70, se dejó invertir en aspectos básicos para mejorar la calidad de vida del caraqueño.

El último urbanismo desarrollado de manera planificada en la capital fue Caricuao, consolidado en 1975 con apoyo del Banco Obrero. "Los desarrollos de vivienda en Caracas, particularmente los públicos, siempre respondieron a proyectos y no a improvisaciones", dice Negrón, en referencia a la proliferación de edificios que hoy día tiene Caracas con la Gran Misión Vivienda.

Según el ministro de Estado para la Transformación Revolucionaria de Gran Caracas, Francisco Sesto, se construyen 51 mil 880 viviendas en Miranda, Vargas y Distrito Capital, de las cuales 23 mil 303 se erigen en esta última jurisdicción. Todas adosadas a la misma red de vías, acueductos y electricidad de hace 40 años.

Para Zulma Bolívar, quien preside el Instituto Metropolitano de Urbanismo, el "último intento de hacer las cosas bien" en esta materia se dio de la mano del Conavi. Allí se contemplaban cinco programas, entre los cuales destacaba el Plan de Habilitación Física de Barrios, que consistía en dotar de servicios a las zonas que habían crecido en los márgenes del valle de Caracas. El proyecto, que entraba en su fase de implementación, fue suspendido por razones desconocidas, y hasta 2010 le sucedieron al menos ocho planes de vivienda, de los cuales ninguno se concluyó.

En cuanto a movilidad, para los 70, década en la que se inauguró el distribuidor Ciempiés y la Autopista Prados del Este -últimos grandes desarrollos en materia vial- el Plan Caracas 2000 contemplaba la construcción de 200 kilómetros de nuevas vías, deuda que alcanza hoy los 330 km. A esto se suma la ausencia de políticas articuladas de transporte público superficial que se ha mantenido durante décadas.

En salud, fue el Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano (Montalbán), inaugurado en 2006, la última obra de envergadura. Y pese a la recuperación de áreas puntuales dentro de varios de los hospitales que existen desde hace más de cincuenta años en la capital, un diagnóstico de la Alcaldía Metropolitana en 2010, daba un déficit de 1.115 camas públicas. No en vano, Baruta y El Hatillo, aunque han crecido en población, siguen sin tener centros de hospitalización.

En cuanto a recreación, la última recuperación de un espacio no verde lo hizo Pdvsa La Estancia con el bulevar de Sabana Grande y el eje Plaza Venezuela, y la alcaldía de Libertador con el remozamiento del casco histórico de Caracas. Sin embargo, la deuda de áreas verdes se mantiene, considerando que de las más de 3 mil hectáreas que tiene la ciudad entre La Carlota, parque del Oeste y cuatro parques recreacionales, se ha desarrollado solo 10%.

"Entre los 70 y los 80 fue cuando hubo mayor inversión sobre la ciudad. No toda la que uno hubiera querido, es verdad, pero había líneas claras", dice Negrón tras rechazar la falta de mancomunidad para planificar y ejecutar que existe hoy entre los gobiernos locales y el nacional. Para Bolívar, cualquier intento pasa por un pacto de gobernabilidad y buscar una visión compartida, esa que no se ha tenido en los últimos 20 años.

Fuente: El Universal
Fecha: 08-05-2012

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