martes, 16 de julio de 2013

Pensiones invadidas generan problemas de convivencia


La invasión de quince pensiones en la parroquia San Juan del municipio Libertador, por parte de colectivos armados provenientes del 23 de Enero, desmejoró la calidad de vida en la zona y aumentó los enfrentamientos entre los "residentes ilegales" por la venta de drogas y el apropiamiento indebido de la propiedad privada, afirma Juan Pérez, vecino de la comunidad desde hace 28 años.
Pérez asegura que en Capuchinos, esquinas Puente Nuevo a Quebrado, y Quebrado a Jesús, los vecinos están rodeados de invasores que generan inseguridad y toque de queda cada noche.
"Sacaron de cada pensión a sus dueños . Los invasores ahora las administran, cobran alquiler y venden drogas. Hace poco mataron a dos personas en la pensión Mágica, esquina Puente Nuevo a Quebrados. Siempre hay peleas internas", indica Luisa Araque, vecina de la parroquia San Juan desde hace 35 años.
Destaca que en la plaza Capuchinos hay una carpa de la Guardia Nacional con funcionarios que evitan entrar a las pensiones de San Juan. "La Policía Nacional tampoco actúa y muchas veces apoya a los invasores de oficio", dice Araque.
Pérez, también presidente del Comité Pro Defensa de la Salud y el Ambiente de la parroquia San Juan, señala que desde 2011 ha hecho denuncias en la alcaldía de Libertador para solventar los problemas de convivencia que generan los invasores. "Los colectivos también se apoderan de comercios, aceras y áreas para estacionar. Cobran vacunas para vivir de eso. Son invasiones que generan problemas de convivencia ciudadana. Toman pasos peatonales para vender productos a toda hora".
Araque señala que funcionarios de la Policía Nacional cobran vacunas a los buhoneros de la parroquia San Juan para dejarlos trabajar en las calles.
"En la alcaldía de Libertador están enterados de la situación desde hace dos años y no hacen nada por reubicar a unos 40 vendedores informales. Mensualmente enviamos comunicados a la alcaldía para resolver la situación con los buhoneros", dice Araque.
Considera que la comunidad necesita un plan de asfaltado en 15 calles principales que tienen huecos y drenajes tapados.
"Áreas verdes, plazas y demás pasos peatonales están tomados por al menos 40 indigentes. Tampoco se hace tratamiento fitosanitario de alrededor de 50 árboles de la parroquia San Juan. Hay comercios que también se tomaron el retiro de manera ilegal y eso impide la ampliación de la vialidad para mejorar la movilidad en San Juan", agrega.
Mientras que Pérez señala que en la parroquia San Juan los planes de seguridad son un fracaso. "Acribillan y matan a vecinos por robarle sus pertenencias y nadie hace nada. estamos desprotegidos y no existe una jefatura civil o institución pública que canalice nuestras peticiones para recuperar nuestra tranquilidad".

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