jueves, 29 de agosto de 2013

Casas en el congelador



Hasta los entes gubernamentales afirman que la construcción en Venezuela sigue registrando contracciones. Durante la presentación de resultados del Producto Interno Bruto (PIB) se reconoció que el sector construcción tuvo una caída de -6% durante el segundo trimestre de 2013.

Según el ministro de Finanzas, Nelson Merentes, esto se debe a problemas de logística y falta de insumos como el cemento y las cabillas. Para el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, Aquiles Martini Pietri, estos registros confirman que la Misión Vivienda Venezuela viene en un proceso de desaceleración porque "cuando vemos el comportamiento comparado con el año pasado observamos que la caída es más del 50%, si asumimos que las cifras que están dando son reales".

Martini Pietri sostiene que el Gobierno ha entregado 62 mil viviendas en lo que va del año. Asimismo reconoció que el 70% de estos hogares son sustitución de ranchos por casas, "no son necesariamente estructuras nuevas".

Explica que al tomar como cifra valida estas viviendas entregadas y se comparan con la meta del Gobierno de 380 mil en 2013, no se aproxima al 20%, "lo cual quiere decir que faltan 308 mil edificaciones, es decir, tendrían que construir 3.000 diarias. Esto pareciera que no va a ser posible ni lógico".

Martini Pietri sostiene que los argumentos de fallas logísticas "disfrazan de una manera bonita a las mafias porque la distribución del cemento y la cabilla y la logística se las ha reservado al Gobierno".

La Misión Vivienda Venezuela tiene otros problemas que la afectan, como la escasa participación del sector privado, pues el Gobierno ha tomado el control total de todo el proceso de edificación, a través de leyes que no estimulan a las empresas constructoras de viviendas.

Según Martini Pietri la Ley de Estafa Inmobiliaria es un instrumento que se basa en números irreales porque empresas privadas tienen viviendas construidas desde hace dos años cuya venta tope se puede realizar, según la ley, en 500 mil bolívares. "No es posible que en un país con inflación y devaluación el precio se encuentre congelado desde hace dos años".

Por su parte, el ministro de Vivienda y Hábitat, Ricardo Molina, aseguró que a través del sector privado (como contratistas) se estaban construyendo 21 mil viviendas, cifra que martín Pietri considera "minúscula".

También asegura que muchas viviendas entregadas "no están terminadas porque no tienen ascensores, no cumplen con las ordenanzas municipales, sin olvidar que algunas presentas problemas de infraestructura".

Otro número a considerar es el de los 35 mil damnificados por lluvias, que son la prioridad de la misión. El Gobierno dice que en el estado Miranda y el Distrito Capital se han construido más de 50 mil viviendas para ellos. "Si la prioridad son estas familias y la cifra es cierta, por qué siguen existiendo familias damnificadas", señala Martini Pietri.

LA ESPERANZA MEDIÁTICA
Según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social "en los primeros seis meses de 2013 las protestas por el derecho a la vivienda disminuyeron 49%. Las personas ubicadas en los refugios, principalmente de la región capital, mermaron su accionar en las vías públicas.

Pareciera que las políticas del Ministerio para Vivienda y Hábitat sobre entrega de viviendas crea esperanzas en las familias que se encuentran damnificadas en refugios".

Están surtiendo efectos ciertamente, pero no porque se estén construyendo más viviendas aceleradamente, pues las recientes cifras del Producto Interno Bruto indican que en el segundo trimestre del año el sector construcción cayó 6 por ciento.

Lo que ocurre realmente es que cada vez que el Gobierno entrega 15, 20 o 1.000 viviendas hace un despliegue propagandístico a través de todos los medios de comunicación social, públicos y privados, y esto sin duda provoca entre los damnificados la sensación de que se está avanzando con fuerza y que pronto les llegará la vivienda prometida.

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