martes, 15 de octubre de 2013

Pese a expansión del Estado el desabastecimiento crece


La crisis económica mantiene al Ejecutivo nacional entre dos aguas. Por un lado, el discurso acusador contra los empresarios y, por otro, el anuncio de medidas para destrabar los nudos que el propio Gobierno nacional creó en los últimos años.

Una inflación de 38,7% en los primeros nueve meses del año y una escasez de 21,2% al cierre de septiembre son sólo dos de las señales más alarmantes del paisaje económico. El pasado viernes Rafael Ramírez, flamante vicepresidente del Área Económica, reconoció que el principal problema es la poca producción.

"Ahora nuestro pueblo consume más, pero no nos ha acompañado el sector productivo y es un gran reto que tenemos. Hemos logrado satisfacer las necesidades importando masivamente, pero el sector productivo no ha crecido en la misma proporción, por eso siempre vamos a estar sujetos a presiones inflacionarias", dijo el también ministro de Petróleo y Minería.

En sus palabras está la ambivalencia en la que se mueven las autoridades al reconocer que se requiere elevar la producción, pero responsabilizando exclusivamente al sector privado y olvidando que el Estado es un protagonista esencial debido a la expansión que ha registrado desde 2007.

El caso de los alimentos es el más emblemático. Hoy el Gobierno nacional es responsable de alrededor de 120 plantas industriales que convierten al Estado en el principal actor para la producción de varios rubros. Datos de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea) indican que el Estado posee 75% de la capacidad instalada para producir café, 52% en el caso del azúcar, 42% si se trata de harina precocida y 40% en el arroz, entre otros rubros de consumo masivo.

Pero en el discurso oficial sólo se responsabiliza a la empresa privada de los sostenidos índices de desabastecimiento que reporta el Banco Central de Venezuela (BCV).

"En Venezuela hay más capacidad instalada que demanda (...) Vayan a fiscalizar y pongan a producir al 100% las plantas que tiene el sector público y vayan a pedirle a los otros privados que produzcan al 100% de su capacidad", respondió en abril Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar, tras las acusaciones que realizó el presidente de la República contra ese grupo empresarial.

Acciones recientes del Gobierno nacional como las intervenciones de Industrias Dianas y CVA Azúcar, administradas por el Estado, así como la creación de una Corporación Venezolana de Aceites y Grasas, y otra para Caña de Azúcar y sus Derivados, parecen darle la razón al reclamo que hizo Mendoza meses atrás.

Pero en sus palabras del pasado viernes, Ramírez incluso expresó que prefiere "claramente un litro de leche producido en el país que uno importado", deseo que contrasta con la realidad dibujada en el modelo socialista y contenida en las cifras del BCV.

Entre 2003 y 20012 las importaciones públicas crecieron 833% al pasar de 2,4 millardos de dólares a 23,1 millardos de dólares, mientras que las compras externas de los privados subieron 352%.

En paralelo el país se ha desindustrializado. En 1998, año previo a la llegada de Hugo Chávez al poder, la manufactura representaba 17,3% del Producto Interno Bruto (PIB), porcentaje que retrocedió a 14,2% en el primer semestre de 2013.

¿Por qué no se produce?

El reconocimiento de Ramírez de la necesidad de elevar la producción para contrarrestar la inflación y la escasez coincide con el reclamo que ha realizado el sector privado en los últimos años.

Los datos del BCV muestran que entre 1997 y junio de 2013 la producción industrial de la manufactura privada creció 15,36%, la mitad de la expansión que tuvo la población en ese lapso. En alimentos la producción aumentó 19,31%.

En otras nueve áreas industriales el balance es peor, ya que producen menos que en 1997. Vehículos, textiles y calzados son apenas tres de esos subsectores más golpeados.

Un control cambiario que impide obtener a tiempo las divisas, las expropiaciones que amenazan las inversiones, la crisis eléctrica que impide elevar el rendimiento en las fábricas, controles de precios que derivan en "congelaciones" mientras la inflación se dispara y la normativa laboral son algunos de los factores que más repiten los empresarios como causantes del deterioro del aparato productivo.

Fecha: 14-10-2013
Fuente: El Universal

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