lunes, 11 de noviembre de 2013

El corazón de El Hatillo en un plan



En poco más de 24 horas de una sesión permanente la propuesta del Plan Especial San Antonio de El Hatillo fue aprobada por cinco de los siete ediles del Concejo Municipal. La admisión en primera discusión el 19 de septiembre, un llamado a 10 días de consulta pública, la posterior creación de una comisión especial, el llamado a admitir el informe para llevarlo a segunda discusión -el martes 5 de noviembre- y la aprobación definitiva de sus 44 artículos, ocurrida ayer, terminaron por establecer el rumbo de 32 hectáreas ubicadas entre El Cigarral y La Muralla.

La primera de cuatro versiones de la propuesta de Plan Especial San Antonio llegó a la Cámara Municipal en julio de 2012 por iniciativa de un particular, y se traduce ahora en una ordenanza que regula el uso y aprovechamiento de suelos de un segmento del municipio donde se prevé la instalación de al menos 930 habitantes, con desarrollos multifamiliares de 39 metros de altura (entre 8 y 12 pisos), áreas comerciales de hasta cuatro plantas y 13 hectáreas de uso recreacional y educativo en los alrededores del Seminario San José. Una vez aprobado el plan en la Cámara queda en manos de la alcaldesa, Myriam Do Nascimento, hacer sus observaciones (no vinculantes) y promulgarlo. Si no lo hace tras 15 días de recibirlo, queda en manos del presidente del Concejo pedir su publicación en Gaceta Municipal.

La aprobación del plan se hizo en medio de no pocas objeciones vecinales y sin que la Oficina de Planificación y Desarrollo del municipio maneje la información de la propuesta aprobada en Concejo. Su director, Fernando Ramos, considera que el ente municipal ha debido dirigir la creación de una iniciativa de desarrollo como esta, considerando que la Ley Orgánica de Ordenación Urbanística (art. 49) establece que la autoridad urbanística municipal "dispondrá lo concerniente a la elaboración, aprobación y ejecución de estos planes". Considera que antes de su aprobación se ha debido trabajar en la vigencia de un PDUL.

Para el ingeniero y residente de El Arroyo, Antonio Alcántara, la falta de consulta sobre los cambios de zonificación propuestos fue una de las fallas sin contar que "no se cumple con las condiciones de un plan especial porque no resguarda o preserva una zona con las particularidades previstas en la Ley". Critica además que la norma se apoya en la Ordenanza del Sureste (1984) como instrumento vigente de ordenación urbanística, y sin embargo la deroga exclusivamente para la poligonal del sector San Antonio. Para los vecinos que se oponen el tema de fondo es que no quieren más desarrollos habitacionales sin el consecuente crecimiento de los ya deficitarios servicios públicos.

Perspectivas en la Cámara

Para Rafael Albertos, concejal independiente quien votó a favor del plan, se busca desarrollar de armónicamente unas tierras que de otra forma se habitarían sin control. "De 12 viviendas informales que había el año pasado, hoy ya hay 26", alerta. Señala a Terrazas de Club Hípico y Manzanares como zonas que urbanizaron sus alrededores y vieron crecer allí cinturones de pobreza.

Cree que hay que aprovechar el territorio para garantizar ingresos al municipio a través de la creación de pequeños edificios empresariales y comerciales, además de la zona residencial. Pone como ejemplo municipios como Chacao y Sucre cuya recaudación cubre más de 80% de sus presupuestos, mientras que los impuestos de El Hatillo solo llegan a 32% de las exigencias. "El municipio está endeudado. Generar ingresos permitirá financiar su desarrollo".

Eduardo Battistini, presidente de la Comisión de Urbanismo y uno de los dos votos en rechazo al plan, dijo que no convino en aprobarlo por la escasa consulta vecinal, y también porque el informe de segunda discusión fue presentado el mismo día para su aprobación, así como el plan de actuación urbanística, el plan económico y el apartado de plusvalía. "No puede ser que cuando se discutió el plan no teníamos claro qué cosas se iban a hacer, cuáles eran los costos y cómo se iba a financiar", precisó.

Los terrenos del fundo San Antonio pertenecieron al Episcopado y allí se asentaron unas 40 familias como arrendatarios. Hace unos años fueron vendidos a un privado y los desalojos quedaron como acuerdo entre las partes. El plan aprobado no establece mecanismos para reubicar a estas familias.

Sugieren planificar a detalle

El arquitecto Oscar Tenreiro afirma que un plan urbanístico no se puede aprobar en términos de cifras y zonas de densidad poblacional. Propone la necesidad de un proyecto de construcción de ciudad dentro del cual se enmarcarían planes locales. Cree que deben planificarse los detalles de las edificaciones así como tener definido quién va a levantarlas y con qué fondos. "Hay que abolir la idea de que desarrollar es marcar cifras y colores, y repartir parcelas en un mapa".

Estima que sin un plan concreto, visible y proyectado no se debe tocar la puerta de los vecinos. "No se puede aprobar un proyecto así sin un proceso complejo de proposición de ciudad y de consulta seria con los habitantes, donde haya una exposición de los planos y se presenten maquetas, estimaciones de inversión, y acuerdos con el gobierno central en materia de servicios públicos".

En el caso de San Antonio, quedará de las urbanizadoras las instalaciones de los servicios, la morfología de la infraestructura y la calidad de los espacios culturales y recreativos.

El Concejo Municipal abrió sus puertas al rechazo del Plan San Antonio. Vecinos y candidatos a los cargos locales se mezclaron en un reclamo hacia los concejales. Todos aprovecharon para drenar sus frustraciones por lo mal que están los servicios públicos en la zona.

Fuente: El Universal
Fecha: 07-11-2013

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