miércoles, 27 de noviembre de 2013

Íconos de la ciudad pueden sucumbir en un terremoto



Siete grandes terremotos han causado severos daños en Caracas desde 1641. El último, ocurrido hace más de 4 décadas, causó la muerte de más de 200 personas y dejó miles de heridos. Pero el sismo de 1967 no es el más grande que puede esperar la ciudad, construida sobre bases inestables, advierte Óscar Andrés López, coordinador de un ambicioso proyecto de investigación que intenta reducir el riesgo sísmico de la capital.

El proyecto Sismo Caracas –elaborado entre Funvisis y la Universidad Central de Venezuela y financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología a través de Fonacit– difundió sus primeros resultados durante el II Congreso Venezolano de Ciencia, Tecnología e Innovación, realizado este mes.

López, junto con un grupo de investigadores y estudiantes de Ingeniería Civil de la UCV y de la Unefa, encontró que 814 de 1.130 edificaciones inspeccionadas, es decir, 72%, presentan alta vulnerabilidad sísmica.

70% de estas construcciones fueron diseñadas bajo normas sismológicas de 1955, de 1967 y de 1982, insuficientes para resistir un movimiento telúrico de gran magnitud, explica López, PhD en Ingeniería Sísmica.

Además, las conclusiones preliminares del estudio en 272 viviendas populares de Caracas señalan que 80% tiene elevado riesgo de sucumbir ante un temblor, porque están construidas sin cumplir ninguna norma técnica y en zonas inestables. En esta situación se encuentra, por ejemplo, Telares de Palo Grande, ubicado en Ruiz Pineda, un sector que, según López, requiere atención inmediata.

Patrimonio en peligro. El análisis reveló además que 65% de 631 edificios de viviendas y oficinas examinados podría colapsar. Entre las construcciones que requieren reforzamiento urgente se encuentran 165 edificios de tipo IM5 –inmuebles de 5 pisos diseñados en los años sesenta– ubicados en la UD1 y la UD2 de Caricuao, Macarao y 23 de Enero; 15 edificios 6M8 –construcciones de 8 pisos, edificadas entre 1966 y 1970– localizadas en Caricuao, Kennedy, Ruiz Pineda y Coche; varios edificios de Los Palos Grandes, entre los que están las residencias Luxor y Miami; el urbanismo Terrazas de Guaicoco, situado en Filas de Mariche, y el conjunto El Tablón, en Nueva Casarapa, Guarenas.

Igualmente, de 102 edificios patrimoniales inspeccionados, 68% está ante un grave peligro de sufrir daños. El estudio indica que 88% de las edificaciones de la parroquia Catedral está en riesgo, entre ellas construcciones emblemáticas, como la Casa Amarilla, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, y el Observatorio Cagigal, en El Calvario.

La estación de bomberos El Valle también enfrenta una alta amenaza, así como el viaducto de la Valle-Coche. López detalla que actualmente trabajan en la elaboración de un proyecto de reforzamiento para este puente, que incluye fortalecer sus delgadas columnas.

El estudio, que finalizará por completo el próximo año, propondrá atacar las causas del riesgo en edificios más críticos, con el fin de que las alcaldías, instituciones y vecinos ejecuten medidas inmediatas. López señala que las instalaciones de salud y las estaciones de bomberos tendrán prioridad para ser intervenidos, debido a que son de importancia fundamental durante un terremoto.

Hospitales en peligro

El Hospital J. M. de los Ríos, ubicado en una zona de alta amenaza como San Bernardino, se encuentra en alto riesgo de sufrir daños graves en su infraestructura si ocurre un sismo. En el estudio detallado hecho en el módulo 3 de este centro asistencial se concluyó que 88% de sus columnas fallaría de ocurrir otro temblor. En el módulo 4, se desplomaría 100% de los soportes.

Un panorama similar se presenta en los hospitales Francisco Antonio Rísquez y Oncológico Luis Razetti, en Cotiza; en el Jesús Yerena, en Lídice: en el José Gregorio Hernández de Los Magallanes de Catia, y en el Ricardo Baquero González, conocido como Periférico de Catia. En este último “se requieren medidas necesarias en el corto plazo, ya que los niveles actuales de seguridad del establecimiento pueden potencialmente poner en riesgo a los pacientes, el personal y su funcionamiento durante y después de un desastre”, se lee en el estudio preliminar de Funvisis.

Las Cifras

31% de los edificios de primera asistencia inspeccionados, como estaciones de bomberos y hospitales, es altamente vulnerable a sismos.

58% de otro tipo de instalaciones de salud examinadas presenta elevada y muy elevada vulnerabilidad sísmica.

1.600 edificios de la Gran Caracas, especialmente en Guarenas y Guatire, corren más riesgo de sufrir daños por carecer de muros en dos direcciones que permitan sostener la estructura.

Fuente: El Nacional
Fecha: 21-11-2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada